Arabella no alcanzaba a recuperarse de la muerte de su madre, cuando
poco tiempo después pierde a su mejor amiga. Con ambos seres queridos
muertos y dos niños por criar, la ironía de la vida se impuso.
¿Qué tan difícil podría ser sacar adelante dos pequeños y sin un solo penique en la bolsa?
Ian estaba hastiado de que el detective, para el que trabaja, lo
enviara a investigar casos aburridos y sin una pizca de atractivo que lo
mantuviera en vilo, sin ningún incentivo.
Fue cuando se encontró a
una sucia y harapienta delincuente con mucho valor y poca estatura, que
le plantó cara en un callejón oscuro, demostrándole una valentía y un
coraje sorprendente, dejando una huella en él que no pudo olvidar.
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Qué lo disfruten mucho!! Besote
Jull ❤️
Hoy es el turno de hablar de Instagram...
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Los espero por allí
Esta entrada ha estado en mi
cabeza y en conversaciones entre amigas por mucho tiempo. Y es que llega un
punto que uno se pregunta: ¿hasta cuándo?
Todos sabemos qué tan vapuleado
está nuestro amado género romántico. Desprestigiado desde siempre por los otros
géneros que se creen más serios, enfocado principalmente “para mujeres”, como si el
romance no fuera cosa de todos, de la vida misma.
Contra esas posturas,
anacrónicas, patriarcales y machistas, (y en este punto incluyo tanto hombres
como mujeres), la novela romántica y/o erótica ha tenido una lucha tan
incansable como desigual.
Voy a aclarar desde estos
primeros párrafos, y para evitar malos
entendidos, que no se trata del gusto, de si es el horror más absoluto o la
próxima novela en ganar un Nobel de Literatura, voy a hablar del cómo
escribimos, de las formas antes que del fondo.
Estando en este mundo del género
romántico, uno lee de todo un poco, “variadito como en botica” y es ahí donde
se ven las diferencias.
Que no se trata de que el autor
sea autopublicado o que tenga una editorial que lo respalde de alguna manera,
hoy en día esa característica no hace a la diferencia. Y hablo de mi experiencia
personal de lectura.
Libros de editorial donde los
errores se notan de lejos que fueron corregidos con la función “reemplazar con” del
Word. Que si bien es útil, y mucho, sabemos que corrige todo sin discriminación
alguna, y que hay que releer para ver que esté todo bien corregido. La persona
que está acostumbrada a leer, nota una cadencia en los errores, diferenciando cuáles
son propios del autor y cuáles producto de una mala corrección.
Libros de autores autopublicados,
donde claramente así como se terminó de escribir, sin ninguna leída posterior, se publica. Y
uno queda con las retinas sangrantes ante tal masacre del idioma.
¿Qué todos tenemos errores? Pues claro,
nadie es perfecto. Pero una cosa es tener veinte errores por libro y otra muy
distinta, veinte errores por capítulo. Definitivamente, algo no está bien si
estamos en el segundo caso.
Escribir una poesía, un relato,
una novela, lo que sea, es un acto íntimo; uno que conlleva muchas horas de
trabajo, tanto mecánico como tipear miles y miles de palabras, como interno: el autor muchas veces se ve empujado a situaciones emocionalmente
desgastantes. Y por supuesto, muchas ganas de sentarse a leer una y mil veces
lo mismo, para corregir una y otra vez, no parece divertido, bueno sepan
ustedes que pocas veces lo es.
Pero siempre es necesario.
Ahora es el momento que me dicen:
¡Ay pero no todos son filólogos o estudiaron literatura! O el famoso: ¡Escribimos
porque nos brota del corazón!
Y toda una serie de
justificativos, que a mi entender no justifican otra cosa que no sea la pereza.
Sí han leído bien: “La Pereza”,
ama y señora de muchos de nuestros males, tanto en el mundo real como en el
literario.
Toda persona que escribe ha ido a
la escuela, donde en mayor o menor medida nos han enseñado las reglas de la
gramática y de la ortografía, y aunque parecen ser nociones básicas, es como si
se las hubiera tragado un agujero negro.
Para estos casos, la gente de
Microsoft ha puesto una herramienta muy útil en su programa Word, el
autocorrector, que si el documento está bien configurado, obra maravillas:
quienes lo han visto en acción juran que corrige palabras y frases a medida se
van escribiendo. (Para saber cómo configurar el Word se puede buscar un
tutorial en YouTube ¡hay miles!).
Toda persona que escribe tiene a
mano un computador, teléfono celular, iPad o lo que sea que utilice para publicar
su libro. ¿Entonces qué tienen estas personas? Acceso a Internet.
¿Y qué nos da Internet? Acceso al
conocimiento. Que el uso de Google no se
limite a buscar fotos de buenorros para las promos del famoso libro en
cuestión.
¡¡ñami ñami!! 😋
San Google y Santa Wikipedia, son
fuentes inagotables de información. Usémoslas para salvar el idioma y algunas
retinas. Por favor. ¡Gracias!
Cuando veo un libro sin
justificar, con los diálogos mal hechos, con malísima puntuación, me da migraña.
Alguno podría decir: “vamos que
es mi primer libro” a lo que yo respondería: “¿y nunca viste uno? Digo, como
para copiar más o menos cómo queda terminado”.
Señores, el no saber NUNCA es una
excusa, pero siempre es un desafío.
Independientemente de cuál seal
motivo que nos impulsa a escribir, es un trabajo, por lo tanto tiene que estar
bien hecho. Si no ¿Qué dice del autor? Y en su conjunto, ¿Qué dice del género?
Pongamos esta analogía:
Contratamos un constructor para que nos haga la casa de nuestros sueños, es muy
moderna, hermosa, hecha con los mejores materiales, pero miramos hacia arriba y
resulta que no tiene techo. Es que al señor no se le dan bien las tejas ni hacer los techos,
entonces pues lo deja así, total si no miramos mucho se ve linda y todo.
Un libro sin corregir es lo
mismo, está incompleto. Poco importa qué tan atrapante sea la historia, no está
bien. Y repito, para gustos los sabores.
Estamos hablando aquí de las
cuestiones técnicas del libro. Recordemos
que un libro siempre educa, incluso cuando no es un texto escolar.
Al leer asimilamos tanto
situaciones emocionales, por eso se dice que cuando leemos más de veinte
minutos seguidos, nuestro cerebro procesa lo leído como vivido. Como así también
las cuestiones gramaticales: aprendemos vocabulario, distintas narrativas, diferentes
métodos de expresión; que en el caso del escritor además, enriquecen su trabajo
posterior.
Por todo lo mencionado
anteriormente, creo que es muy importante tomarnos el tiempo necesario para
corregir nuestros escritos: como toda obra propia lleva consigo un pedacito de
nuestro ser, y me pregunto: ¿Qué es lo que queremos mostrar al mundo?
Entregar al lector un libro
pobremente corregido, con faltas ortográficas y gramaticales groseras (alguna
se puede escapar ya lo sabemos, pero hay que hacer el esfuerzo. Vale la pena),
es como postularnos a un empleo, llegar tarde a la cita, entregar un C.V. lleno
de manchas de salsa de tomate y chocolate y pretender que nos contraten porque
somos muy inteligentes.
Todo lo bueno que uno sepa y sea,
queda opacado por el desastre que nos precede.
Aplicando esto mismo a las
historias, por más atrapante y emotiva que pueda ser, los horrores que vemos
que pululan por ahí, no solo se cargan a su autor sino también al género.
Dicho todo esto, me despido hasta
la próxima entrada.
Goodreads es una plataforma amigable para el autor, hasta cierto punto y teniendo mucha paciencia, ya que Amazon la hizo parte de su grupo nuestros libros se suben solos, como si de arte de magia se tratara.
Ahora bien, si existe algo complicado en el mundo de las reseñas, es el hecho de subirlas a Goodreads, nuestra plataforma amiga.
Y es que por más buena voluntad que el lector ponga de sí mismo, muchas veces, esas preciadas estrellitas, quedan escondidas entre comentarios de otros lectores, preguntas (que luego uno no encuentra ni con microscopio), o mismo en el perfil del lector 😱
Por esas razones, esta entrada trata de Cómo subir reseñas aGoodreadssin morir en el intento en tan solo cuatro pasos:
PASO 1
Damos por sentado que se tiene una cuenta en Goodreads, (si no la tienen es muy fácil y sin costo alguno), entonces en el buscador se escribe el título del libro a reseñar...
PASO 2
Con el cursor se marcan las estrellitas y se deja allí un instante, aparecerá un cartel que invita a escribir una reseña (WRITE A REVIEW) y damos clic...
PASO 3
Luego aparecerá la pantalla como la que se muestra a continuación, donde pueden escribir su reseña/opinión (sin hacer spoilers sería lo más apropiado 😉)
PASO 4
Al finalizar de escribir, vamos al botón de guardar (SAVE) y automáticamente la reseña queda publicada.
Entonces ahora es el momento de festejar la victoria!!
Una de las cosas más emocionantes que tiene el mundo literario, y de las que más disfruto, es el compartir las #LecturasConjuntas. En estos tres años que han pasado desde la publicación de mi primera novela Damasco, he organizado cuatro, y a cuál más emocionante.
Así que hoy vamos a hablar un poquito sobre ellas y conocer la trastienda de estos eventos.
De la organización de las #LecturasConjuntas
* Como en general el evento cierra con la entrega de una reseña, ya sea en Amazon o Goodreads, habrá quien lo hace para obtener de manera más o menos cierta un número que suele oscilar entre seis y doce reseñas, y quizás ganar visibilidad gracias a ello.
* Algunas #LecturasConjuntas se organizan bajo el concepto que el lector compra el libro, y participa del evento. Nada mal, señores, nada mal! Pensando que en ese caso no hay un cupo limitado ... Es un enfoque interesante ;)
*Otras en sus premisas piden compartir portadas, posts, el mismo evento, etiquetar al autor, a una determinada cantidad de amigas, y con todo ello generar más visibilidad.
* Son una herramienta de promoción a la hora de publicar un libro, teniendo de ese modo y de manera rápida, reseñas, a veces ventas, otras, páginas leídas si las lectoras acceden desde KindleUnlimited.
* Si las participantes son Bloggers, incluso la visibilidad del libro en cuestión aumenta debido a los seguidores del blog.
* Y las más importantes de las razones para hacer una #LecturaConjunta (al menos para mí 😍) es el ida y vuelta con los lectores).
Quizás haya detalles, sentimientos, frases que no pueden compartirse de manera inmediata en el evento para no crear spoilers, pero que se comuniquen por privado para contarme y compartir sus sentimientos, quizás a horas locas en la noche, porque no pueden no decirlo, eso: no tiene precio (los libros se compran con MasterCard, muchas gracias).
Que te sorprendan con placas armadas con frases de tu libro, imágenes buscadas por ellas mismas, que se tomen ese ratito de sus vidas para crear algo tan bello y obsequiarlo, es de lo más emocionante que un autor puede recibir.
De mis propias experiencias
Cuando en el Club de Lectura Todo Tiene Romance se armó la primera #LecturaConjunta de Damasco, cómo sería el nivel de energía, entusiasmo que recibí, ideas, impresiones, fue tan abrumador e inspirador, que en esa semana fue cuando surgió la necesidad de hacer los tres libros que continuan la serie -o saga lo que sea, nunca me va a quedar clara la diferencia- de Damasco (no se asusten, son todos autoconclusivos: Granada -working progress-, Persia y Macedonia) y es que antes no tenía idea de continuar escribiendo sobre ellos. Pero, esas lectoras, en ese momento, alborotaron a mis musas, y me dejaron vibrando de emoción por días.
Luego vino la #LecturaConjunta por el lanzamiento de Macchiato, en esa oportunidad, fue con la participación de Bloggers, la tercera fue en un grupo y por último, la que está teniendo curso esta semana y que ha desbordado todas mis expectativas.
Pero, no todo es de color de rosa. Y como cada Yin tiene su Yan, cuál es la parte "fea" de las #LecturasConjuntas?
La falta de compromiso, tengo la enorme fortuna, que de esos casos he tenido muy-muy pocos.
No se trata de recibir una reseña más o una menos, ni siquiera del obsequio del libro.
Se trata de cumplir las reglas, sí sí, ya sé, a todos nos gusta romperlas o al menos doblarlas un poco, incluso en algunos contextos puede ser muy divertido 😋😋, pero en este caso es diferente.
Participar de una lectura conjunta es más que entregar la reseña en tiempo y forma, es participar en el evento, compartir con el autor y los compañeros lectores la experiencia, las risas, los juegos, las opiniones. Es respetar los tiempos del otro, es ceder el espacio si no se puede cumplir para que otro que sí puede y quiere, lo haga.
Cuando los libros se obsequian es cuando más duele, porque otro lector pierde la oportunidad. Y el autor, que organiza, está pendiente, se estresa, se angustia y ríe con ellos, también. Y además ponerse en el papel de reina malvada del oeste, recordando fechas, invitando a participar una y otra vez, es todo menos agradable (pero vamos, que no se hace por gusto, sino para que no le vean la cara a uno 😲😲😲)
Por supuesto las cosas buenas SIEMPRE-SIEMPRE superan con creces a las malas, todo hay que decirlo y es por eso que soy súper fan de las #LecturasConjuntas.
La próxima que organice ya va a ser para la publicación de Granada😍